Translate

sábado, 5 de agosto de 2017

Y LUEGO DICEN QUE CISTIERNA ES FEO: UN DESPROPOSITO. DESTRUCCIÓN DE LA CASA DE DOÑA PELE




Y aquellos que lo dicen hablan con razón. Pasamos por ser una de las villas más devastadas a nivel urbanístico, pero para llegar a esta situación se han hecho muchas cosas mal desde hace más de cuarenta años. En el Nº 46 de la Revista Comarcal de Riaño, agosto de 2013  ya denunciábamos que un progreso mal entendido y la falta de luces, sensibilidad de algunos ediles y "técnicos" colaboradores del Ayuntamiento los cuales hemos padecido con la paciencia del santo Job durante el tiempo arriba señalado, propiciaron el desbarajuste que barrió la personalidad  no solo de Cistierna; debido también a otros ilustrísimos, ocurre lo mismo en muchos pueblos de la Montaña Oriental Leonesa. Hasta entonces Cistierna contaba con un buen número de hermosas casas de galería orientadas al Sur, dos alturas, todo lo más tres, balcones de forja y tejados a dos aguas cubiertos de teja árabe. Aquella edilicia tan simple, bella, bien proporcionada y alineada respecto a las calles, de proporciones humanas, ha sido sustituida poco a poco por adefesios y mamotretos que han trasformado nuestra villa en el museo de los horrores que ahora nos convierte en una de las poblaciones más desastradas del Reino de León. Ejemplos de lo que expongo hay muchos, pero destaca por encima de todos en una de las calles principales un mamotreto de cinco pisos, auténtica conejera humana, que ostenta fachada alicatada de marmolina granítica, eso sí, bien pulida. Edificios como este nos cubren de vergüenza y se dan de tortas, si los comparamos, con las espléndidas casas de: Don Miguel el de la Puerta, antes comercio de don Matías Concellón y Foro; la de Aurelio Tascón Rozas, luego farmacia de don Rafael, ahora de don Esteban; la casa del señor Luis padre del Aguilón (aquél rayo de la escopeta, pesadilla del Vicente el de la Uña el más aguerrido guarda forestal) destruida en los ochenta; la Jabonera; las casas de Alicia Aller y Balta; el Moderno; la de Columbiano; la casa de doña Macaria y don Celestino excelente carnicería y mejores personas; la de don Emilio Tagarro (ahora inmersa en un proceso de restauración ejemplar para sonrojo de muchos otros que han destrozado casas aún más notables, como el Instituto de Previsión); la de Juanita la Villalona reina del postre; la de los Corral frente a el supermercado DIA ahora de Juan José Sanz; todas ellas en la calle Constitución, antes General Franco y antes del espadón, de Gabriel y Galán. En la calle Padre Isla destacábamos en aquel artículo: La Casona; las casas de don Esteban Corral junto al paso a nivel del ferrocarril, antiguas oficinas de su empresa; las casas de los Corral que albergaban en sus bajos el café Central; la casa de los Valladares y doña Asunción; la Casa de los Franceses; la de doña Porfi; la de los Reyero y doña Pele de la misma familia; don Ermelindo; la casa de Nieto; la de Dolores (carnicería) y las que siguen hasta por debajo de las Gorrumbinas y zapatería La Torre; las casas de don Tiburcio Vallinas: (ahora farmacia de arriba, casa de Chanito y Confitería Montañés); y llegando a la plaza la casa familiar de don Esteban Corral y; la reciéntemente aniquilada de los Valdes junto al Ayuntamiento. En el pueblo viejo (barrio de San Guillermo) y Corralón existen otras de gran valor e interés. El resto del pueblo ha sido víctima de ladrillicidas infames y arquitectos de pésimo gusto que van de artistas por el mundo, ignorantes de todo lo que es la edilicia tradicional, debido a su escasa o nula formación humanística. Y qué me dicen de los pretenciosos y horteras chalets con tejados inverosimiles y jardines con pozo ciego, caldero en el brocal, diosas portando cuernos de la abundancia, burritos, carros y carretillos con petunias, leones pasantes y garra amenazante, enanitos, aguiluchos con ínfulas de heráldica hidalga de sangre limpia que de unos años acá pululan por doquier. No hay nada más hortera que intentar parecer rico incluso siéndolo; vicio éste de nuevos ricos. Y es que esta gente gasta grandes y soberbios alardes de omnipotencia, “de una omnipotencia de nuevo género que pudiéramos llamar la omnipotencia de la ignorancia”. La calle Padre Isla, en el tramo que va desde la farmacia del cruce a la plaza, hasta ahora y, salvo algunas excepciones es una de las calles mejor conservadas. Presenta notables muestras de esa edilicia respetuosa con el buen gusto, homogeneidad en cuanto a las alturas, materiales (piedra calar o ladrillo visto), balcones de forja, ventanas sencillas, aleros con canecillos de madera, huertas y corrales en la trasera. Pero parece que a esta calle le ha llegado el turno del acabose y, un nuevo despropósito se ha perpetrado, no por causa de los propietarios, si no de aquellos que tienen potestad y autoridad para ello y deberían de velar propiciar, dictar medidas de protección para edificios que ya han cumplido el siglo o les falta muy poco, estamos hablando de la casa de doña Pele.
Doña Pele era hermana de Juanito Reyero, antigua propietaria de la casa que ahora ha sido aniquilada. La madre de Emiliano el jugador de baloncesto en el Real Madrid que tanta gloria dio a Cistierna vivió en esta casa pues era sobrina de doña Pele y aquí regentó una tienda antes de la de los padres de Marita. Junto a la casa, donde ahora se levanta la plaza de abastos, había un gran huerto perteneciente a los Reyero y dón Raimundo Morán donde se celebró  el banquete y fiesta de la boda de la madre de Emiliano en plena guerra civil. En esta casa doña Pele preparó la comida a los presos que penaban en la cárcel concejil, durante los primeros días de la guerra, todos ellos miembros de las familias de derechas del pueblo: Esteban Corral, Raimundo el médico, Bernardino Sagüillo, Inocencio Recio etc. La comida se la llevaba Adela, previa inspección de dos vigilantes que miraban que no hubiese algún arma escondida entre platos, panes y peces. Bajo el balcón del chaflán que da a la plaza de abastos se perpetró el crimen del Periquín del cual fue testigo en primera fila doña Pelegrina allá por el año 25 del siglo que pasó a la historia. Después del fallecimiento de la propietaria, los Reyero la alquilaron y en el primer piso vivió durante casi cuarenta años don Luis Luis (El Portu) con su extensa prole, excelente persona y extraordinario componedor de huesos y miembros dislocados, aquí curó a mucha gente de Cistierna y de toda la montaña; don Luis quiso en numerosas ocasiones comprar esta casa a los herederos de doña Pele pero no hubo manera, si lo hubisen hecho no habría terminado arruinada y por los suelos. En la planta baja habitó la familia de Marita y allí tuvieron taberna y comercio de ultramarinos hasta los años ochenta del siglo pasado. No deja de ser una casa de ciertas cualidades si la comparamos con esos otros horrores y adefesios perpetrados en Cistierna. Toda ella construida de piedra calar, presentaba siete balcones de forja en el primer piso, dos puertas y cinco ventanas en la parte inferior, esquina achaflanada entre la calle P. Isla y la calle que da a la plaza cubierta. Los muros ostentaban un paramento exterior e interior de piedra calar de casi noventa centímetros de anchura, el espacio interior relleno de ripio  y cascote para evitar las humedades. En la parte trasera, donde una gran corralada, mostraba una hermosa galería compuesta por seis grandes ventanales de ladrillo visto orientada al Sur, sustentada a su vez por siete portales en arquitrabe del mismo material. ¡Qué gran destrozo! ¡Qué excelente oportunidad para nuestro Ayuntamiento de demostrar un poco de ilustración! ¡Qué ocasión perdida por los propietarios para ejercer una buena restauración como la que lleva a cabo y prolonga en el tiempo con gran mimo don Emilio Rodríguez Tagarro, en su casa frente a la Parroquia de Cristo Rey! Independientemente del uso industrial que quiera darse al edificio, se podía y debía haber respetado la fábrica original; al menos las fachadas. Que nadie se moleste con estas palabras, pues no intentan ofender ni a mis paisanos ni las autoridades del Ayuntamiento a las que siempre apoyaré en lo que buenamente pueda, con opiniones constructivas y respetuosas, pero no debemos dejar de mostrar angustia y tristeza por el aspecto cambiante de nuestra querida villa de Cistierna, algunas veces a mejor y más de las que quisiéramos al peor de los feísmos. ESPERO QUE TAMPOCO LA OPOSICIÓN UTILICE EL ARTÍCULO DE FORMA OPORTUNISTA, PUES CUANDO GOBERNABAN EN CISTIERNA, TAMBIÉN METIERON BIEN LA PATA EN ESTE TEMA, RECALIFICANDO TERRENOS A DIESTRO Y SINIESTRO Y DESTRUYENDO NOTABLES CASAS; LA OPOSICIÓN HAY QUE HACERLA ANTES DE QUE ESTAS COSAS OCURRAN (Recordamos a LA OPOSICIÓN la destrucción de la antigua casa solariega con escudo del siglo XVII donde ahora se ubica el tanatorio, cuando el municipio era gobernado por ellos entre 1979-1987). Por último solo reseñar que en otras poblaciones con un poco más de sensibilidad e ilustración que la nuestra, este tipo de casas no serían destruidas, pongamos León capital como ejemplo, donde edificios del casco antiguo con menos empaque que la casa de doña Pele gozan de especial protección. Pero... ¿Existe siquiera en Cistierna un inventario de edificios a proteger? ¿Si existe, qué criterios se siguen para que un edificio como este no se proteja, o al menos se respeten las fachadas?  ¿Tienen algún tipo de protección ciertas casas ya mecionadas de la calle P. Isla? Si no existe ese inventarió, más arriba hemos aportado un borrador de los edificios a proteger gratis et amore para el técnico,  arquitecto, o  a quién ocupe o preocupen estos temas en el ayuntamiento. Compararemos cuando pase el tiempo si lo que se pretende construir es mejor que lo que vemos en las fotografías de este artículo, documento y fe de lo que ya ha desaparecido para siempre. Desde luego la Calle Padre Isla, no será lo mismo sin la casa de doña Pele en la que, ¡ojo!, aún habita la sombra de sus Manes. VEREMOS DENTRO DE UNOS MESES QUÉ SE CONSTRUYE EN EL SOLAR DE DOÑA PELE. AUGURAMOS OTRO MAGNÍFICO Y COLOSAL MAMOTRETO QUE AUMENTARA EL FEISMO DE CISTIERNA Y ENVILECERÁ UN POCO MÁS LA CALLE PADRE ISLA. OJALÁ NOS EQUIVOQUEMOS.

  En la parte trasera, donde una gran corralada, tiene una hermosa galería compuesta por seis grandes ventanales de ladrillo visto orientada al Sur, sustentada a su vez por siete portales en arquitrabe del mismo material. (Foto: Siro Sanz)

 Toda ella está construida de piedra calar, presenta siete balcones de forja en el primer piso, dos puertas y cinco ventanas en la parte inferior, esquina achaflanada entre la calle P. Isla y la calle que da a la plaza cubierta. (Foto: Siro Sanz)
En los bajos hubo tienda en tiempos de doña Pele y cuando los padres de Marita taberna y tienda hasta los años ochenta del siglo que pasó. (Foto: Siro Sanz)

CONSUMMATUM EST LADRILLICIDIO, sábado 5 de agosto de 2017, víspera de la Transfiguración de Nuestro Señor (Foto: Siro Sanz)

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI (Foto: Siro Sanz)

SUUM CUIQUE DECUS POSTERITAS REPENDIT (Foto: Siro Sanz) 

 Calle Padre Isla, casa de don Ermelindo y  la casa Nieto edificios que deberían estar en un inventario previo a proteger. (Foto: Siro Sanz)

 Casa de don Miguel Melcón y hermanos, comercio de don Matías Concellón y Foro. Otra de las casas a proteger junto a la que le sigue de la famila Montañés. (Foto: Siro Sanz)

 Casas de los Reyero  y de los Franceses en la Calle Padre Isla ¿Figuran en algun inventario urbano de Cistierna? (Foto: Siro Sanz)

2 comentarios:

  1. Interesante reflexión sobre la arquitectura de las viviendas de Cistierna. Hay plan urbanístico? Hay normas de construcción? Se aplican?

    ResponderEliminar
  2. Aquí de edilicia nadie sabe nada y lo peor es que no les importa. Esperemos que no hagan un edificio tan horrendo como alguno más por ahí, por ejemplo; el que está frente a la casa de cultura.

    ResponderEliminar