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lunes, 14 de agosto de 2017

CISTIERNA: EL CAMINO DEL AGUASALIO UNA OBRA VIARIA A PROTEGER Siro Sanz García



En el Nº 49 de la Revista Comarcal de Riaño, (Siro Sanz. Junio 2014 editorial Sorles), dedicado al castillo del Murrial o castillo de Cistierna, una fortaleza integrada en el complejo defensivo de Aguilar, propugnáculos reconstruidos por mandato de los reyes astures, bajo la égida de los Flaginez, notables del Alto Esla a partir del año 854, ya mencionábamos este camino y otros de semejantes características en el entorno de esas fortalezas Alto-Medievales. También aparece reseñada su existencia en la publicación: “La Huella de las Legiones, Cuadernos de Campo Nº 1. P 50,51” (Eutimio Martino- Siro Sanz. 2003, editorial Sorles), y se anotaba como uno de los vestigios antiguos de Peñacorada. En breve se editará un monográfico sobre semejante camino en la Revista Comarcal de Riaño. Pues bien, desde hace días vemos desde el pueblo de Cistierna, como avanzan ciertas obras de desmonte para abrir una pista destinada a la extracción de madera en la ladera Oeste del Macizo de Peñacorada, en el Valle del Aguasalio;  obra de escalio muy próxima a este notable camino. Nos trasladamos la mañana del 14 de agosto al lugar. In situ observamos la máquina excavadora parada junto a la salida de dicho camino a la pradería del Murrial. En este breve artículo rogamos con máximo respeto a las autoridades concejiles, que son las que tienen potestad, pues son representantes del concejo de vecinos (Junta Vecinal) en cuanto al mantenimiento y protección de las vías y caminos antiguos situados en terrenos comunales. Para que los ingenieros de montes, gremio poco predispuesto a las humanidades, sean advertidos por si acaso tienen previsto pasar la máquina excavadora por el camino del Aguasalio para abrir una pista terrera. En los últimos 40 años las pistas forestales han destruido más del 30% de la red viaria antigua en la Montaña Oriental Leonesa. Si no se pretende construir una pista forestal sobre el camino, ojalá no ocurra, sirva el artículo para informar respetuosamente a los cisterniegos y a nuestras autoridades concejiles de la importancia de tales restos viarios; obras antiguas, ahora susceptibles de ser utilizadas como magníficas sendas de paseo por los esplendidos paisajes de Peñacorada. Lugares de gran belleza que suman a la vez una gran riqueza arqueológica y biodiversidad natural.

 Arriba la máquina excavadora a la salida del camino del Aguasalio hacia la pradería alta del Murrial, bajo el castillo de Cistierna. Muros de piedra para aguantar la carga de la cuña, y de lo que está sobre ella, la piedra material excelente para soportar la comprensión(Foto: Siro Sanz 14-8-017)

La solidez de estos camino ha sido la única garantía para su conservación hasta ahora. Nuestro concejo durante generaciones lo ha reparado una y otra vez mediante hacenderas comunales, lleva abandonado su mantenimiento unos 60 años, ya es hora de que vuelva a ser limpiado y recuperada la caja del camino. (Foto: Siro Sanz 14-8-017)

 Las condiciones socioeconómicas de la comarca, retirada y con una economía de pura subsistencia hasta los años 60 del siglo que pasó ha hecho posible que estas obras llegasen hasta nosotros. (Foto: Siro Sanz 14-8-017)

 Nos admira la envergadura de la obra, en fuerte pendiente, excavando y rellenando sobre fuerte muro de contención hacia la caida del Valle de Aguasalio. (Foto: Siro Sanz 14-8-017)

 La resistencia de los muros nos habla de su antiguedad. Tanto el Castillo de Aguilar (entre Sabero y Cistierna) el Castillón de Fuentes y el de Santaolaja cuentan con caminos de las mismas características de éste que asciende hasta el castillo de Cistierna en el Murrial. (Foto: Siro Sanz 14-8-017)

El camino desciende aquí hacia el Valle del Aguasalio.(Foto: Siro Sanz 14-8-017)


Estas obras se califican de ingeniería por el estudio y adaptación a la pendiente y por la defensa de la calzada mediante cunetas y alcantarillas en sus tramos inundables para la evacuación de las aguas que destruyen por sistema, segun hemos observado las pistas forestales modernas. Esta alcantarilla (actualemente cegada) del camino del Aguasalio muestra de otras que existen y, las cunetas lo relaciona con muchos otros antiguos caminos de la Montaña Oriental Leonesa, atestiguados como existentes ya en el siglo IX. (Foto: Siro Sanz 14-8-017)

sábado, 5 de agosto de 2017

Y LUEGO DICEN QUE CISTIERNA ES FEO: UN DESPROPÓSITO. DESTRUCCIÓN DE LA CASA DE DOÑA PELE




Y aquellos que dicen que es feo tienen algo de razón. Pasamos por ser una de las villas más devastadas a nivel urbanístico, pero, para llegar a esta situación se han hecho muchas cosas mal desde hace más de cuarenta años. En el Nº 46 de la Revista Comarcal de Riaño, agosto de 2013  ya denunciábamos que un progreso mal entendido, la falta de luces y sensibilidad de algunos ediles y "técnicos" colaboradores del ayuntamiento que hemos padecido con la paciencia del santo Job durante el tiempo arriba señalado, propiciaron el desbarajuste que barrió la personalidad  no solo de Cistierna, debido también a otros ilustrísimos, ha ocurrido lo mismo en muchos pueblos de la Montaña Oriental Leonesa. Hasta entonces Cistierna contaba con un buen número de hermosas casas: con miradores y galerías,  orientadas al Sur; dos alturas, todo lo más tres; balcones de forja y tejados a dos aguas cubiertos de teja árabe. Aquella edilicia tan simple, bella, bien proporcionada, alineada respecto a las calles, de proporciones humanas, ha sido sustituida poco a poco por adefesios y mamotretos que han trasformado nuestra villa en el museo de los horrores que ahora nos convierte en una de las poblaciones más desastradas del Reino de León. Ejemplo de lo que expongo hay muchos. Destaca por encima de todos en una de las calles principales un mamotreto de cinco pisos, auténtica conejera humana que ostenta fachada alicatada de marmolina granítica, eso sí, bien pulida. Edificios como este nos cubren de vergüenza y se dan de tortas, si los comparamos con las espléndidas casas de: D. Miguel el de la Puerta, antes comercio de D. Matías Concellón y Foro; la de Aurelio Tascón Rozas, luego farmacia de D. Rafael, ahora de D. Esteban; la casa de D. Luis, padre del Aguilón (aquél rayo de la escopeta, pesadilla de d. Vicente el de la Uña, el más aguerrido guarda forestal de la Montaña Oriental) destruida en los años ochenta; la Jabonera; las casas de Alicia Aller y Balta; el Moderno levantado con el oro de Cuba  por doña Mercedes, Bernardino Sagüillo e Inocencio Recio; la de D. Columbiano; la casa de Dña Macaria y D. Celestino grandes personas y excelente carnicería; la de D. Emilio Tagarro (ahora inmersa en un proceso de restauración ejemplar para sonrojo de muchos otros que han destrozado casas aún más notables, como el Instituto de Previsión); la de Juanita la Villalona, la reina del postre; la casa de los Corral frente al supermercado DIA, ahora de D. Juan José Sanz; todas ellas en la calle Constitución, antes General Franco y antes del espadón, de Gabriel y Galán. En la calle Padre Isla, destacábamos en aquel artículo: la Casona; las casas de D. Esteban Corral junto al paso a nivel del ferrocarril, antiguas oficinas de su empresa; las casas de los Corral que albergaban en sus bajos el café Central; la casa del cruce frente a la farmacia, donde habitó D. Germán el juez (destruida hace poco para levantar un mamotreto de ladrillo visto con pretensiones capitalinas); la casa de los Valladares y Dña Asunción; la Casa de los Franceses; la de Dña Porfi; la de los Reyero y Dña Pele de la misma familia; D. Ermelindo; la casa de Nieto; la de Dolores (carnicería) y las que siguen hasta por debajo de las Gorrumbinas y zapatería La Torre; las casas de D. Tiburcio Vallinas (antes del Pasiego de Riaño, ahora farmacia de arriba; casa de Chanito y Confitería Montañés) y llegando a la plaza la casa familiar de D. Esteban Corral y la recientemente aniquilada de los Valdés, junto al Ayuntamiento. En el pueblo viejo, (barrio de San Guillermo) y Corralón, existen otras de cierto valor e interés. El resto del pueblo ha sido víctima de ladrillicidas infames, arquitectos de pésimo gusto que van de artistas por el mundo, ignorantes de todo lo que es la edilicia tradicional; debido todo ello a su escasa o nula formación humanística. Un edificio difícil de clasificar, a no ser que lo incluyamos en el grupo de adefesios de la villa, es la plaza cubierta, tendejón chabolista de dimensiones faraónicas Y qué me dicen de los pretenciosos y horteras chalets con tejados inverosímiles, jardines con pozo ciego, caldero en el brocal, diosas portando cuernos de la abundancia, burritos, carros y carretillos con petunias, leones pasantes de garra amenazante, enanos, aguiluchos con ínfulas de heráldica hidalga de sangre limpia que, de unos años acá pululan por doquier No hay nada más hortera que intentar aparentar ser rico, incluso siéndolo; vicio éste de nuevos ricos. Y es que, esta gente gasta grandes y soberbios alardes de omnipotencia, “ una omnipotencia de nuevo género que pudiéramos llamar la omnipotencia de la ignorancia”. La calle Padre Isla, en el tramo que va desde la farmacia del cruce a la plaza, hasta ahora era una de las calles mejor conservadas. Presenta notables muestras de esa edilicia respetuosa con el buen gusto, homogeneidad en cuanto a las alturas y materiales (piedra calar o ladrillo visto), balcones de forja, ventanas sencillas, aleros con canecillos de madera, huertas y corrales en la trasera. Pero parece que a esta calle le ha llegado también el turno del acabose. Un nuevo despropósito se ha perpetrado, no por causa de los propietarios, por causa de aquellos que tienen potestad y autoridad para evitarlo y el deber de velar, propiciar y dictar medidas de protección para los edificios que ya han cumplido el siglo o les falta muy poco, estamos hablando de la casa de Dña Pele.
Doña Pele era hermana de D. Juanito Reyero, propietaria de la casa que ahora ha sido aniquilada. La madre de D. Emiliano el jugador de baloncesto en el Real Madrid que tanta gloria dio a Cistierna (vergonzosamente olvidado en su pueblo natal), vivió en esta casa pues era sobrina de Dña Pele y aquí regentó una tienda a la cual sucedió la de los padres de Marita. Junto a la casa, donde ahora se levanta la plaza de abastos, había un gran huerto perteneciente a D. Raimundo Morán, lugar donde se celebró  el banquete y fiesta de la boda de la madre de D. Emiliano, en plena guerra civil. En esta casa, doña Pele, preparó la comida a los presos que penaban en la cárcel concejil durante los primeros días de la guerra, todos ellos miembros de las familias de derechas del pueblo a los que esperaba una segura muerte: Esteban Corral, Raimundo Morán  médico de la villa, Bernardino Sagüillo, Inocencio Recio (Moderno) etc. La comida la entregaba todos los días Adela, previa inspección de dos vigilantes que miraban que no hubiese armas escondidas entre los platos, panes y peces. Bajo el balcón del chaflán que da a la plaza de abastos, se perpetró el crimen de Periquín, del cual fue testigo en primera fila Dña Pelegrina, allá por el año 1925 del siglo que pasó a la historia. Después del fallecimiento de la propietaria, los Reyero la alquilaron, y en el primer piso vivió durante casi cuarenta años D. Luis de Luis (el Portu), con su extensa prole, excelente persona y extraordinario componedor de huesos y miembros dislocados, aquí curó con remedios tradicionales a mucha gente de Cistierna y de toda la montaña. Don Luis, deseo en numerosas ocasiones comprar esta casa a los herederos de Dña Pele, pero no hubo manera, si la hubiesen vendido, no habría terminado arruinada y por los suelos. En la planta baja, habitó la familia de Marita, allí tuvieron taberna y comercio de ultramarinos hasta los años ochenta del siglo pasado. No deja de ser una casa de ciertas cualidades si la comparamos con esos otros horrores y adefesios perpetrados en Cistierna. Construida con piedra calar, presentaba siete balcones de forja en el primer piso, dos puertas y cinco ventanas en la parte inferior, esquina achaflanada entre la calle P. Isla y la calle que da al aparcamiento cubierto o plaza. Los muros ostentaban un paramento exterior e interior de piedra calar, de casi noventa centímetros de anchura, el espacio interior relleno de ripio  y cascote para evitar las humedades. En la parte trasera, donde una gran corralada, mostraba una hermosa galería, compuesta por seis grandes ventanales de ladrillo visto, orientada al Sur, sustentada a su vez por siete portales de óculo arquitrabado del mismo material. ¡Qué destrozo! ¡Qué excelente oportunidad para nuestro Ayuntamiento de mostrar un poco de ilustración! ¡Qué ocasión perdida para ejercer una buena restauración, como la que lleva a cabo y prolonga en el tiempo con gran mimo D. Emilio Rodríguez Tagarro, en la casa de su propiedad frente a la Parroquia de Cristo Rey! Independientemente del uso industrial que quiera darse al edificio, se podía y debía haber respetado la fábrica original; al menos las fachadas. Que nadie se moleste con estas palabras, pues no intentan ofender ni a mis paisanos ni las autoridades del Ayuntamiento a las que siempre apoyaré en lo que buenamente pueda, con opiniones constructivas y respetuosas, pero no debemos dejar de mostrar angustia y tristeza por el aspecto cambiante de nuestra querida villa de Cistierna, algunas veces a mejor y más de las que quisiéramos al peor de los feísmos. ESPERO QUE TAMPOCO LA OPOSICIÓN UTILICE EL ARTÍCULO DE FORMA OPORTUNISTA, PUES CUANDO GOBERNABAN EN CISTIERNA, METIERON BIEN LA PATA EN ESTE TEMA, RECALIFICANDO TERRENOS A DIESTRO Y SINIESTRO Y DESTRUYENDO NOTABLES CASAS; LA OPOSICIÓN HAY QUE HACERLA ANTES DE QUE ESTAS COSAS OCURRAN. Recordamos a LA OPOSICIÓN, la destrucción de la antigua casa solariega de los Reyero, con escudo del siglo XVII, donde ahora se ubica el tanatorio, cuando el municipio era gobernado por ellos en los años 1979-1987. Por último, solo reseñar, que en otras poblaciones con un poco más de sensibilidad e ilustración que la nuestra, este tipo de casas no serían destruidas, pongamos León capital como ejemplo, donde edificios del casco antiguo con menos empaque que la casa de doña Pele gozan de especial protección. Pero, ¿existe siquiera en Cistierna un inventario de edificios a proteger?, ¿si existe, qué criterios se siguen para que un edificio como éste no se proteja, o al menos se respeten las fachadas?,  ¿tienen algún tipo de protección ciertas casas ya mencionadas de la calle P. Isla? Si no existe ese inventario, al principio hemos aportado un borrador de los edificios a proteger gratis et amore para el "técnico,  arquitecto", o  quienes se ocupen de estos temas en el ayuntamiento. Compararemos cuando pase el tiempo si lo que se pretende construir es mejor que lo observado en las fotografías de este artículo, documento y fe de escribano público de lo que ya ha desaparecido para siempre. Desde luego, la calle Padre Isla, no será la misma sin la casa de Dña. Pele, en la que, ¡ojo!, aún habita la sombra de sus Manes. 
  En la parte trasera, donde una gran corralada, tiene una hermosa galería compuesta por seis grandes ventanales de ladrillo visto orientada al Sur, sustentada a su vez por siete portales arquitrabados del mismo material. (Foto: Siro Sanz)

 Toda ella era construida de piedra calar, presentaba siete balcones de forja en el primer piso, dos puertas y cinco ventanas en la parte inferior, esquina achaflanada entre la calle P. Isla y la calle que da a la plaza cubierta. (Foto: Siro Sanz)
En los bajos hubo tienda en tiempos de Dña Pele y cuando los padres de Marita taberna y tienda hasta los años ochenta del siglo que pasó. (Foto: Siro Sanz)

CONSUMMATUM EST LADRILLICIDIO, sábado 5 de agosto de 2017, víspera de la Transfiguración de Nuestro Señor (Foto: Siro Sanz)

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI (Foto: Siro Sanz)

SUUM CUIQUE DECUS POSTERITAS REPENDIT (Foto: Siro Sanz) 

 Calle Padre Isla, casa de D. Ermelindo y  la casa Nieto edificios que deberían estar en un inventario previo a proteger. (Foto: Siro Sanz)

 Casa de D. Miguel Melcón y hermanos, comercio de D. Matías Concellón y Foro. Otra de las casas a proteger junto a la que le sigue de la familia Montañés. (Foto: Siro Sanz)

 Casas de los Reyero  y de los Franceses en la Calle Padre Isla ¿Figuran en algún inventario urbano de Cistierna? (Foto: Siro Sanz)




sábado, 6 de mayo de 2017

PELAYO Y COVADONGA NI MITO NI LEYENDA. RESUMEN DE LA CONFERENCIA. Eutimio Martino- Siro Sanz 5/ 5/2017. INSTITUTO BÍBLICO Y ORIENTAL SEDE DE CISTIERNA




El Padre Martino celebraba su 92 cumpleaños vindicando la figura de D. Pelayo y la batalla que inició la lucha contra el islam ibérico. Se vienen repitiendo en León capital, conferencias, artículos y presentaciones que niegan la autenticidad de la victoria cristiana de Covadonga. Autores poco serios y con egos que no caben en la Catedral de Covadonga, deportivamente se complacen en los últimos tiempos en denostar acontecimiento tan importante por el único motivo de figurar. Veamos lo que decía el historiador C. S. Albornoz, respecto de tales lumbreras: “No es lícito dudar de la autenticidad de la victoria cristiana de Covadonga, ni lo es rechazar por fabulosos los nombres de las figuras principales que en ella intervienen. Con sus comentarios irrespetuosos y excesivamente liberales de las fuentes, o con su demoledor hipercriticismo, sañudo y cruel, la erudición del siglos XIX y de principios del XX se ha complacido en enredar la madeja de los testimonios históricos que aluden al suceso inicial de nuestra Reconquista. Y lo han conseguido con tal éxito que hoy es empresa más que difícil sacar el hilo del ovillo” (C.S Albornoz , Orígenes de la nación española, II, 137).
Es Alfonso III el primer cronista  que localiza la batalla de Covadonga y se apoya en un texto viejísimo, del mismo s. VIII; no conservado. Estamos de acuerdo en que el dato más disonante es el de 187000 musulmanes que llegaron a Covadonga. Aceptamos las hipérboles, pues hasta los árabes exageran cuando dicen que los combatientes de Rodrigo entre soldados y jinetes eran unos 600.000. Pero, ¿por qué y para qué el cronista cristiano habría colocado el pie del monte Auseva por capricho y falsía la batalla de Covadonga? Ninguna fuente histórica contradice esta localización (I.c.). Los cronistas árabes incluso detallan el escenario de la batalla. Así Ibn Hayyan dice: “La sierra en que se habían guarecido Pelayo y sus hombres”. Isa al Razi comenta: “La roca en que se habían refugiado los cristianos”. Ambos describen las hendiduras de la peña en Covadonga (I.c.). La batalla fue una emboscada, el arzobispo Rodrigo dice que las fuerzas cristianas estaban ocultas en los montes pues la cueva no podía cobijar a todos. Un dato que armoniza con la emboscada es el de que las piedras (lanzadas por los honderos) volvían sobre los que las lanzaban y fuertemente los despedazaban, un efecto no de piedras de honda, sino de las que les lanzaban los cristianos desde las alturas de Priena sobre el desfiladero que conduce a Covadonga. También el desenlace apoya el hecho de una emboscada. El que una parte de los árabes ascendiera y pasara a Liébana, mientras que la otra vuelve hacia atrás, se explica bien por efecto de una emboscada lanzada sobre el centro de la columna, dividiéndola en dos a la altura de Priena. Covadonga fue la emboscada más productiva de cuantas quedaron en la historia. En su día (siglo XVI) recogió Morales, presente en Abamia, el testimonio de la tradición. “Una de las cosas que a mi me ha parecido muy notable en todo esto de Covadonga y por aquí es que aquí fue la furia de Augusto César con los Asturianos (Guerras Cántabras) cuando los sujetó… que parece que se habían acogido a la fortaleza natural de Covadonga y sus contornos (Picos de Europa), y así se pudo tener más noticia deste lugar en tiempo del rey D. Pelayo para acogerse a él, como ya se sabía que otros antiguamente lo habían hecho” (Viaje. OVIEDO, 1977, P. 67). De la nada no sale nada y las tradiciones de Pelayo como indígena, no godo, organizador de la resistencia contra los musulmanes son  muy importantes en la Cantabria Leonesa y en Liébana. Sin embargo algunos eruditos o que se tienen por tales ignoran por completo la tradición y el origen de esas tradiciones porque no han puesto sus pies en tierra, o si nos apuran, ni han pisado los territorios donde la importante gesta de Pelayo se produjo. Territorios que no son otros que los de la plantilla dejada por los romanos cuando las guerras cántabras. Lo del principio.., hipercriticismo de gabinete.  
Salgan señores un poco a la montaña, al menos les dará el aire y se despejaran las miasmas de sus cerebros. ¡"Válganos Dios, y que falta está haciendo una ley contra la ignorancia, para poder destituir de sus empleos a algunos catedráticos y enviar a la escuela de primeras letras a éstos percibidores de miles de duros"!...(Antonio de Valbuena de Pedrosa del Rey dixit)


D. Pelayo según las convencionalismos iconográficos goticistas del XIX.



La aldea de Brez a la derecha de la imagen. Macizo oriental de Picos de Europa. Liébana. Brez lugar de donde Pelayo salió huyendo perseguido por los musulmanes hacia el collado de Cámara a la izquierda de la imagen en las peñas de Macizo Oriental de Picos de Europa. Liébana paisajes de Reconquista. (Foto: E. Martino)
 

 La Cruz de Priena. Priena el monte donde los cristianos prepararon la emboscada que dividió en dos el ejército de Alkama. (Fot: E. Martino)

Calzada de Teleña. La misma plantilla romana utilizada siglos después por los cristianos cuando se levantaron contra el Islam Hispano. (Foto: E. Martino)