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jueves, 16 de julio de 2015
viernes, 10 de julio de 2015
Dos rutas jacobeas de León no logran ser Patrimonio Mundial por culpa de la Junta
La Junta de CASTIGA A LEÓN lo hubiese tenido fácil para declarar BIC a este importante Camino de Santiago. El profesor Arenas recientemente fallecido ya había realizado un gran trabajo de documentación del mismo durante la Edad Medía, Martino y Siro en la época romana, dos mil años de historia de un camino de extraordinaria belleza que atraviesa la Cordillera Cantábrica, acompañado en todo momento por una gran riqueza: espiritual, natural, paisajística y patrimonial. Con solo copiar todo lo escrito e investigado irían sobrados de argumentos para que el camino hubiese sido declarado BIC, tan faltos como estamos de iniciativas turísticas para reactivar nuestras mermadas haciendas. Lean el interesante artículo DE VERÓNICA VIÑAS en el diario de León (Siro Sanz)
UPL exige una rectificación urgente para inscribir en la Unesco el Camino de San Salvador y el
VERÓNICA VIÑAS | LEÓN 10/07/2015
León ha perdido una ocasión histórica. Desde el
domingo cuatro rutas jacobeas —los llamados Caminos del Norte—, además del
tradicional Camino Francés, son Patrimonio de la Humanidad. Otros dos que
atraviesan la provincia leonesa se quedaron fuera, el Camino de San Salvador y
el Vadiniense. Y sólo hay una explicación: «la desidia».
La UPL exigió ayer a la Junta que rectifique y
presente urgentemente la solicitud de Patrimonio de la Humanidad para estos dos
Caminos del Norte de la Ruta Jacobea, para que se sumen a los que acaba de
reconocer la Unesco, el Camino Primitivo (el que recorrió el rey asturiano
Alfonso II El Casto en el siglo IX desde Oviedo hasta Iria Flavia, donde habían
aparecido los restos atribuidos al apóstol, con 311 kilómetros); el Camino de
la Costa (que une Hendaya con Santiago por la cornisa cantábrica, con 936
kilómetros); el Camino Interior (desde Irún hasta Santo Domingo de La Calzada,
con 196 kilómetros) y el Camino Lebaniego (entre San Vicente de la Barquera y
el Monasterio de Santo Toribio, con 55 kilómetros). Hasta la fecha tenían este
reconocimiento el Camino Francés, que lo obtuvo en 1993, y las cuatro
principales rutas de peregrinación jacobeas de Francia, en 1999.
La UPL expresó ayer su indignación «por la
desidia de la institución autonómica con el patrimonio cultural de León».
BIC, primero
Los 117 kilómetros del Camino de San Salvador y
de la ruta Vadiniense quedaron descolgados de la candidatura de la Unesco
porque «la institución autonómica no ha iniciado la declaración de Bien de
Interés Cultural (BIC) exigido para cualquier Patrimonio de la Humanidad»,
explica la UPL en un comunicado.
En un tono más duro exigen a la Junta que «de
modo inmediato, se deje de celebraciones y fastos de nombramientos y realice
los trámites para la declaración de BIC de estas vías históricas que
transcurren por la provincia de León y posteriormente presente la documentación
oportuna ante la Unesco, si es que tal fiasco de la Junta tiene todavía algún
remedio».
Doble perjuicio
Lo cierto es que León sale doblemente malparada.
Por un lado, pierde la oportunidad de incrementar su nómina de bienes
Patrimonio de la Humanidad y, por otro, las nuevas rutas, que transcurren por
la cornisa cantábrica, restarán peregrinos y turistas a esta provincia.
La ruta Vadiniense nace en el monasterio de Santo
Toribio de Liébana, cruza Picos de Europa, discurre por la ribera del Esla y se
une al Camino Francés en Mansilla de las Mulas. Un itinerario muy duro y poco
transitado. Algo más conocido es el Camino de San Salvador, un ‘ramal’ entre
León y Oviedo.
Según los datos que maneja la Catedral de
Santiago, el año pasado llegaron a Compostela por alguno de los Caminos del
Norte 23.346 personas, prácticamente el doble que en 2004. El Camino Primitivo,
de Oviedo a Iria Flavia, seguramente fue un itinerario seguro y frecuentado
hasta que, en pleno siglo X, se consolida el actual Camino Francés desde León,
la nueva capital del Reino.
A lo largo de sus once siglos de historia conocida, el ‘Camino de
Santiago’ ha sido una de las vías de comunicación más influyentes y reconocidas
de Europa
La cruz del camino entre Cistierna y Sorriba, muy próxima al imponente Puente de Mercadillo (Foto: Siro Sanz)
Pocos caminos a Santiago pueden competir con la belleza del paisaje de la Ruta Vadiniense, aqui a su paso por Crémenes y por calzada romana (Foto: Siro Sanz)
El paso de la Ruta por la Entrecisa, bocaron abierto por los romanos para dar paso al camino (Foto: Siro Sanz)
La Ruta Vadiniense en el Pajar del Diablo, donde el camino presenta las mayores trazas y la magnitud de la obra romana (Foto: Siro Sanz)
Tramo de la Ruta Vadiniense en el Pajar del Diablo (Foto: Siro Sanz)
miércoles, 1 de julio de 2015
TOPONIMIA DEL CONCEJO DE CISTIERNA: Fuente el Corcho. (Siro Sanz)
Se localizaba esta notable fuente
junto al pinar de repoblación situado frente a la casa de Albano, en un prado a
la derecha de la carretera, dirección a las Arriondas. Fue un lugar muy estimado
por las gentes de Cistierna durante la primera mitad del siglo que paso. Hasta
esos años, grupos familiares integrados por individuos de toda edad, con una
concepción del ocio muy distinta a la actual, en alegres comitivas se dirigían
a pie por la carretera hacia el umbroso prado, portaban bolsas y capazos para
celebrar hermosas meriendas camperas en tardes de fiesta primaverales y durante
lo más duro de la canícula veraniega. Allí compartían viandas, amistad, juegos
y conversación. Aquel prado era propiedad de D. Vicente Díez Canseco Rozas (El
Tarta), que generosamente compartía propiedad y agua con todos los
cisterniegos. Creemos que lo vendió a los descendientes del "recordado" Albano, los cuales desde entonces
lo utilizan con fines privados, y eso que el gran padre Esla pasa lamiendo orillas y riberas de sus "estados". En cuanto al nombre adelantamos que ésta y
otras fuentes llamadas Corcho, nada tienen que ver con el tocón hueco de un
árbol: encina, roble o alcornoque, que se colocaba a modo de poza para recibir las aguas del manadero.
El nombre: CORCHO, es un compuesto prerromano de agua formado por los
radicales: Cor y Gei- Gi. Cor es alternancia del
más conocido car, presente en Corada, Cora, Coro (Fuente del
Coro en Fuentes de Peñacorada). El siguiente radical Gei-Gi da chi y, también su alternancia Cho, presente en algunos arroyos como el Valcogijon en Peñacorada; Valdeginate en el Cea; en Crémenes el Riachín de Corniero o el Riachín de Argovejo, ambos un
ejemplo de compuesto latino y prerromano:
rivus-chin; en Yaete (Sajambre) la fuente el Güeyu Chico; en Nava de los Caballeros el Riacho; la Rocha en Sajambre y muchos más que excusamos dar por no aburrir al lector.
(Del libro ORIGEN Y MISTERIO DE LOS NOMBRES DEL AGUA EN EL CONCEJO DE CISTIERNA. Siro Sanz-Eutimio Martino)
A la izquierda de la foto, bajo el Murrial o repetidor, inmediata a la casa que aparece separada de Cistierna y junto a la carretera de Sahagún a las Arriondas se ubicaba la Fuente el Corcho. (Foto Siro Sanz)
martes, 16 de junio de 2015
RAMADAN MUBARAK RAMADAN KARIM ALA KUL-U MUSLIM UA MUSLIMA ALADINA IASKUNUNA MA-A ANA UA FI AL YIBAL RIAÑO.
Feliz Ramadan a todos los musulmanes y musulmanas que viven entre nosotros en la Montaña de Riaño. El jueves 18, comienza para ellos el largo y hermoso mes del ayuno en el cual se uniran con sacrificio voluntario a los más pobres y desfavorecidos, aquellos que ayunan por obligación todo el año. Que el día les sea corto.
La Kutubia mezquita catedral de Marrakech (Foto: Siro Sanz)
Horario de comienzo y rompimiento diario del ayuno para el Ramadan de los musulmanes del Reino de León, año 1436 de la Hegira, 2015 de la era cristiana. En negrita, segunda columna por la izquierda horas de rompimiento del ayuno desde el día 1 del Ramadan (18 de Junio) hasta el día 29 de Ramadan (16 de Julio). En la tercera columna de la derecha también en negrita horario de comienzo del ayuno. De derecha a izquierda encabezando las filas, horario de las oraciones (salat): Primera Salat al-Fsyar, segunda Surur (amanecer), tercera Salat al- Dhouhr, cuarta Salat al- Aasar, quinta Salat al- Magrib (rompimiento del ayuno), y por último Salat al- Aissa.
Horario de comienzo y rompimiento diario del ayuno para el Ramadan de los musulmanes del Reino de León, año 1436 de la Hegira, 2015 de la era cristiana. En negrita, segunda columna por la izquierda horas de rompimiento del ayuno desde el día 1 del Ramadan (18 de Junio) hasta el día 29 de Ramadan (16 de Julio). En la tercera columna de la derecha también en negrita horario de comienzo del ayuno. De derecha a izquierda encabezando las filas, horario de las oraciones (salat): Primera Salat al-Fsyar, segunda Surur (amanecer), tercera Salat al- Dhouhr, cuarta Salat al- Aasar, quinta Salat al- Magrib (rompimiento del ayuno), y por último Salat al- Aissa.
miércoles, 10 de junio de 2015
UN DOLMEN DE LIBRO EN LA CABRERA .E. GANCEDO. DIARIO DE LEÓN 10/06/2015
Los
hay en Asturias y los hay en Zamora. En León, en cambio, callan. El
silencio que guardan en esta tierra los monumentos megalíticos es
realmente atronador porque no tiene ningún sentido que fronteras
administrativas establecidas ayer mismo influyan en ese amplio fenómeno
cultural que abarca desde finales del Neolítico y dura hasta la Edad del
Bronce, fenómeno protagonizado por grandes bloques de piedra de uso
claramente funerario en algunos casos y en otros más complicado o
totalmente desconocido.
La respuesta a ese silencio «es que la investigación en León sigue estando en barbecho», a decir del historiador cisterniego Siro Sanz, buen conocedor de la historia antigua de la Montaña Oriental, la única zona que parece ‘salvar el tipo’ con la aparición de restos adscribibles al megalitismo especialmente en los valles de Valdeburón y Sajambre. Hallazgos, en su mayor parte, necesitados de la preceppiva revisión académica, de un estudio científico en profundidad y de esas labores de señalización, colocación de paneles didácticos y actividades de divulgación que tan necesarias resultan para que sean comprendidos y valorados socialmente. Es lo que sucede con el airoso menhir de Valdosín, conocido por senderistas y montañeros pero que aún no ha sido objeto de excavación ni de un análisis a fondo —y en el que llama la atención su alineación perfecta, en cuanto a forma de su parte superior, con la emblemática Peña Ten—. Los círculos de piedra localizados en la sajambriega majada de Surbia son otros buenos ejemplos.
En los montes de Cabrera
Que lo único necesario para descubrir las huellas megalíticas de León es rastrear el terreno con curiosidad y conocimiento queda patente en una fotografía que sin duda dará que hablar en los próximos meses: tomada en la Cabrera, muestra un dolmen aparentemente ‘de libro’ cuya ubicación exacta sus descubridores prefieren no desvelar para evitar posibles actos vandálicos y que aún se encuentra en pleno proceso de análisis.
«El conjunto es muy sugerente e interesante, no solo por el trilito (piedra que actúa a modo de poste) sino también por la gran laja que aparece delante del mismo —opinó, ante la imagen, Sanz—. Muchos de estos monumentos pasaron durante siglos por elementos meramente naturales del paisaje, y en ocasiones sólo la excavación puede dar idea de su magnitud y la certeza de ser obra humana. Yo no descartaría nada sin hacer un estudio previo».
En cambio, el director del Instituto Leonés de Cultura, Jesús Celis, arqueólogo de formación, manifiesta dudas: «Para enjuiciarlo mejor tendría que ver más fotos y conocer la escala. A simple vista, y con alto riesgo de equivocarme, a mí no me lo parece, primero porque es un afloramiento rocoso ‘in situ’ el que soporta el ortostato de arriba; porque parecen esquistos que se han abierto por causas naturales y porque la piedra de cobertera es excesivamente gruesa, más parece un bloque retenido por moldeado glaciar». «Independientemente de esta opinión, su interior pudo utilizarse en alguna época, más como cueva que como dolmen, pero eso no se sabe si no hay hallazgos o se practica una excavación... —prosiguió—. De todas formas, la cámara es pequeña para albergar ocupación o enterramiento, o eso me parece a mí, pero repito que necesitaría más datos».
Quien lo tiene claro es Miguel Valladares, montañés que ha localizado y dado a conocer numerosos vestigios megalíticos en Riaño, Valdeburón y Sajambre: «Sin duda alguna es una composición. La laja del suelo es parte del recinto. Se aprecia, además que por las pendientes no es de arrastre: a menudo se cree que al ser tan ‘pobres’ arquitectonicamente, estas composiciones son naturales, pero corresponden a monumentos erigidos por poblaciones pequeñas y no fijadas en un territorio concreto», manifestó.
La respuesta a ese silencio «es que la investigación en León sigue estando en barbecho», a decir del historiador cisterniego Siro Sanz, buen conocedor de la historia antigua de la Montaña Oriental, la única zona que parece ‘salvar el tipo’ con la aparición de restos adscribibles al megalitismo especialmente en los valles de Valdeburón y Sajambre. Hallazgos, en su mayor parte, necesitados de la preceppiva revisión académica, de un estudio científico en profundidad y de esas labores de señalización, colocación de paneles didácticos y actividades de divulgación que tan necesarias resultan para que sean comprendidos y valorados socialmente. Es lo que sucede con el airoso menhir de Valdosín, conocido por senderistas y montañeros pero que aún no ha sido objeto de excavación ni de un análisis a fondo —y en el que llama la atención su alineación perfecta, en cuanto a forma de su parte superior, con la emblemática Peña Ten—. Los círculos de piedra localizados en la sajambriega majada de Surbia son otros buenos ejemplos.
En los montes de Cabrera
Que lo único necesario para descubrir las huellas megalíticas de León es rastrear el terreno con curiosidad y conocimiento queda patente en una fotografía que sin duda dará que hablar en los próximos meses: tomada en la Cabrera, muestra un dolmen aparentemente ‘de libro’ cuya ubicación exacta sus descubridores prefieren no desvelar para evitar posibles actos vandálicos y que aún se encuentra en pleno proceso de análisis.
«El conjunto es muy sugerente e interesante, no solo por el trilito (piedra que actúa a modo de poste) sino también por la gran laja que aparece delante del mismo —opinó, ante la imagen, Sanz—. Muchos de estos monumentos pasaron durante siglos por elementos meramente naturales del paisaje, y en ocasiones sólo la excavación puede dar idea de su magnitud y la certeza de ser obra humana. Yo no descartaría nada sin hacer un estudio previo».
En cambio, el director del Instituto Leonés de Cultura, Jesús Celis, arqueólogo de formación, manifiesta dudas: «Para enjuiciarlo mejor tendría que ver más fotos y conocer la escala. A simple vista, y con alto riesgo de equivocarme, a mí no me lo parece, primero porque es un afloramiento rocoso ‘in situ’ el que soporta el ortostato de arriba; porque parecen esquistos que se han abierto por causas naturales y porque la piedra de cobertera es excesivamente gruesa, más parece un bloque retenido por moldeado glaciar». «Independientemente de esta opinión, su interior pudo utilizarse en alguna época, más como cueva que como dolmen, pero eso no se sabe si no hay hallazgos o se practica una excavación... —prosiguió—. De todas formas, la cámara es pequeña para albergar ocupación o enterramiento, o eso me parece a mí, pero repito que necesitaría más datos».
Quien lo tiene claro es Miguel Valladares, montañés que ha localizado y dado a conocer numerosos vestigios megalíticos en Riaño, Valdeburón y Sajambre: «Sin duda alguna es una composición. La laja del suelo es parte del recinto. Se aprecia, además que por las pendientes no es de arrastre: a menudo se cree que al ser tan ‘pobres’ arquitectonicamente, estas composiciones son naturales, pero corresponden a monumentos erigidos por poblaciones pequeñas y no fijadas en un territorio concreto», manifestó.
Presunto dolmen de La Cabrera. (Foto: Diario de León)
Menhir de Valdosín ya estudiado y publicado por Miguel Valladares. Éste y otros monumentos megalíticos de la Montaña de Riaño es negado por los doctos, tan desconocido para ellos como el Desierto del Gobi. Tampoco nos olvidamos de nuestras autoridades concejiles que "haciendo gala de omnipotencia, de una omnipotencia de nuevo género, que pudiéramos llamar omnipotencia de la ignorancia", hasta el momento no han sido capaces ni de presentarlos, señalizarlos y explicarlos en un panel o atril informativo. Pero claro, estamos tan sobrados de recursos y de turistas que no es necesario. Siro Sanz. (Foto: Diario de León)
jueves, 4 de junio de 2015
TOPONIMIA DEL CONCEJO DE CISTIERNA: REDIMORA.
Redimora, es uno de los valles
que se tienden lateralmente a Peñacorada
por el Norte, entre el Murrial (castillo de Cistierna), Monticiello y Los
Rejos.
La Casilla, último núcleo urbano
de Cistierna por el Norte, se sitúa a la salida de dicho valle. El arroyo que lo recorre se origina en
algunas fuentes de la Collada de los Ratones al Este. Desde allí, baja
recogiendo las aguas vertientes de la ladera Norte de Peñacorada (El Abesedo) y
de Los Rejos, después, pasa bajo la carretera de Sahagún a las Arriondas para
morir en el Esla, junto a ese monumento a la imprevisión, padrón de ignominia
para nuestra villa que fue el matadero municipal.
Un camino con restos de empedrado
en su inicio, asciende desde La Casilla hacia la Collada de los Ratones por la
margen derecha del arroyo.
El lugar aparece nombrado como Rego
de Mora en un documento de la Alta Edad Media (8 de julio de 985). Una
mujer llamada Jimena hace donación al monasterio a Sahagún de su patrimonio.
Entre otros muchos bienes nombra esta villa de Rego de Mora. El término villa
tenemos que entenderlo aquí como una explotación agrícola ganadera familiar. Se
citan en ese documento otros nombres interesantes y cercanos a Rego de Mora: Villa in Valle Martino (Valmartino),
Stola (Esla), villa in Cremanes (Crémenes) y un nombre hoy desaparecido Campos Caudoces, que identificamos como
la vega que se extiende junto al Esla entre Vega Mediana, Sabero y Santaolaja
de la Varga. El documento da como propietarios anteriores de Rego de Mora a una tal Adosinda y a doña
Gutina hija de Álvaro. En Valle Martín, otra de las villas donadas,
el documento precisa que le fue antes vendida por los hijos de Ero Munioni
(JOSÉ MARÍA MINGUEZ. Colección diplomática del Monasterio de Sahagún. P, 392).
El documento es interesantísimo,
pues nombra núcleos de poblamiento y sus poseedores en los aledaños de Cistierna en fecha muy
temprana, junto a la calzada romana del Esla o muy próximos a ella.
El poblado de Rego
de Mora (Redimora) nace bajo la protección del castillo ubicado en el
Murrial y muy cercano también al Castillo de Aguilar, este último enfrente de
Redimora en la margen derecha del Esla, castillo roquero situado sobre un
escarpe calizo. Estamos en vísperas de las campañas de Almanzor, que devastará
las tierras leonesas tres años más tarde. La villa de Rego de Mora es probable que se localizase entre la finca de Doña
María Rodríguez y el establo de ganado situado un poco más arriba. La cerámica
medieval a aparece a veces en superficie, en y entre estos dos lugares citados.
Debemos ser precavidos en la interpretación de moro-mora en nuestra comarca. Escuchamos a veces que el vulgo
atribuye a los moros (árabes) el origen de restos arqueológicos, hechos
históricos y numerosas leyendas de tesoros. En ocasiones estos moros y moras
recordados por el pueblo, solapan hechos históricos más antiguos. La conquista
romana fue un acontecimiento traumático que dejó también huella en la
tradición. Muchos de los recuerdos conservados en la memoria tribal, se
solaparon con el hecho más reciente de la conquista musulmana. Sin olvidar
también que moro y mora pueden ser un radical indoeuropeo de agua. Es el
contexto y el trabajo de campo el que nos dará la pauta a seguir. En el caso de
Redimora, a la vista del nombre del arroyo (Arroyo de Redimora), nos inclinamos
por la permanencia en el lugar de un compuesto hidrónimico latino y prerromano.
RE (DI) MORA: Re-Ri, latín: rivus
(arroyo); prerromano: Mora, (radical Mor-agua).
(Del libro ORIGEN Y MISTERIO DE LOS NOMBRES DE AGUA EN EL CONCEJO DE CISTIERNA. Siro Sanz- Eutimio Martino.)
(Del libro ORIGEN Y MISTERIO DE LOS NOMBRES DE AGUA EN EL CONCEJO DE CISTIERNA. Siro Sanz- Eutimio Martino.)
Desde la Jagariz, vista de la entrada al Valle de Redimora en la cara Norte de Peñacorada. Observamos en la fotografía el nucleo urbano de La Casilla, lugar habitado y documentado desde hace más de 1000 años. El primer edificio a la derecha de la foto, junto a la carretera, es la carpinteria de D. Luis Alvarado, situado justo a la entrada del valle y bajo el Murrial donde hace 1000 años se ubicaba el Castillo de Cistierna. (Foto: Siro Sanz)
Valle de Redimora desde las alturas de la Jagariz. (Foto: Siro Sanz)
Valle de Redimora desde las alturas de la Jagariz. (Foto: Siro Sanz)
sábado, 9 de mayo de 2015
RESUMEN DE LA CONFERENCIA. LA VÍA SALIÁMICA: DEL SELLA, DEL ESLA, DE LOS VADINIENSES. Instituto Bíblico y Oriental. Sede cisterniega (Eutimio Martino-Siro Sanz)
Es éste un tema que reúne,
aglutina en cierto modo algunas de las conferencias que se han impartido en el
Instituto Bíblico en el presente ciclo. El nombre “SALIÁMICA”, alude y nos lleva al Sella, pero también
incluye al Esla. Viene a significar calzada del río o del agua. Aparece por
primera vez en el año 973 en el deslinde de un territorio entre Retuerto y
Sajambre: “semitario de vía saliamica”. Si saliámica
deriva de un Salia pensamos que el Esla llevó ese nombre por algún tiempo. En la
cuenca del Esla el nombre Salia posiblemente anterior al Astura aparece en: Rió Sol- antes Rió de Sel (Maraña); Salio
(Riaño); Las Salas, Salamón, Agua Salio (Crémenes); Agua Salio y Solores
(Cistierna); Solores (Modino); Man-silla (Man-sella). Establecido el nombre en la lengua a ambos lados de la cordillera,
lo buscamos en la Historia. Dos autores la describen remontando el Esla desde
Mansilla. Albornoz la traza por la derecha, erróneamente, y la mete a Picos de
Europa a los que divide por la cuenca del Duje (C. SANCHEZ ALBORNOZ, Orígenes de la nación española,
I). Justiniano Rodríguez, la estudia desde Cistierna a Riaño por la margen
izquierda y la nombra junto con la del Cea, después la hace pasar por los
puertos de la Cordillera: Pontón- Ventaniella, y atribuye su origen a la guerra
de conquista de los cántabros, coincidiendo en esto con nuestras tesis (J.
RODRIGUEZ, Legio VII Gemina, 437). En
la cuenca del Esla la vía aparece en la documentación en época muy temprana en
874 a su paso por Crémenes. Afianza aún más la romanidad del trazado la aparición junto a la vía de una lápida perteneciente a un legionario romano de la IX Hispana en Verdiago. La vía descrita por Albornoz y Justiniano es la Vía
Saliámica propuesta por el P. Martino como segmento final del intinerario 313
del Ravenate e identificando sus últimas poblaciones: Ecuosera (Oseja), Cougium (Cangas) y Belisarium ( Juansabeli- Arenas de
Cabrales). La Vía Saliámica es
también la calzada de los vadinienses , recorre su territorio a un lado y otro
de la cordillera de Sur a Norte, uniendo los focos o núcleos importantes de
éste pueblo romanizado que escribe y lee el latín: El foco de Peñacorada,
Crémenes, Riaño y Corao.
La Vía Saliámica es por lo tanto
tan vadiniense aquí en el Esla como en el Sella.
La Vía Saliámica, pasado Veza, bajando a Saugo. (Foto: P. Martino)
La vía en el Pajar del Diablo- Crémenes. (Foto: Siro Sanz)
Paso de la Entrecisa documentado en 874. (Foto: Siro Sanz)
Monumento funerario de Dovidero príncipe de los cántabros. Robledo. Foco de Peñacorada. (Foto: Siro Sanz)
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