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jueves, 11 de julio de 2013

Enterramiento Medieval bajo la Corte de Columbiano en el barrio de San Guillermo de Cistierna

pelayo lobo conty | león 11/07/2013 Diario de León
Apareció por sorpresa y en buen estado de conservación. Roberto Fernández Tejerina se topó con un niño del pasado mientras reparaba el patio de su casa en Cistierna. El hallazgo se produjo en una finca próxima al castillo de Aguilar, por lo que podría haber más enterramientos en la zona.
La cronología de este tipo de tumbas se sitúa en torno a los siglos IX al XII, pues tal y como afirma el historiador local Siro Sánz, «es la característica tumba medieval en cista, en la cual se hace una fosa, se hincan piedras en todo el perímetro de la tumba y, más tarde, se cubre con lajas», como se puede apreciar en la fotografía.
Siro Sánz confirma que la tumba nos indica un poblamiento, anterior al barrio ‘viejo’ actual, a mediados-finales del siglo IX. Sostiene también que «la fosa es la tumba de un niño de 3 a 5 años», hay que recordar que la mortalidad infantil en la época rondaba el 75%.
Por el momento se desconoce el sexo del niño y no se ha visto ningún ajuar ni nada especial que lo identifique con alguna familia relevante de la época. Es una tumba que tiene las características típicas de ese momento, como la orientación— tradicional de los enterramientos cristianos— o las ‘orejeras’ empleadas para sujetar la cabeza del niño.
Asimismo, el experto asevera que «estos grupos familiares se suelen enterrar unos junto a otros, en el interior del templo o en el exterior». Además sostiene que «teniendo en cuenta que es un templo exterior ya desaparecido, podemos datar este cuerpo en una fecha anterior al 1120, entre el siglo X u XI con mayor afinidad». Lugares como el nombrado son cementerios parroquiales y se recogen testimonios que confirman que han aparecido más tumbas con esas características en los aledaños de ésta, lo que nos reafirma que aquí estaba el núcleo poblacional con su templo.
El historiador, natural de la comarca de Cistierna, asegura que los restos «aparecen en un lugar muy interesante, puesto que pueden estar indicando el origen del pueblo de Cistierna, tras la repoblación de la montaña oriental leonesa», tal y como actualmente hoy se conoce. Del mismo modo, la tumba parecen confirmar la existencia de otro templo anterior de la localidad, que hoy se encuentra desaparecido.
Sánz asegura que «las fechas de repoblación para la montaña oriental están muy claras, pues tenemos dos documentos, uno del año 854 —documento de Pureyo— y otro del año 874 — documento de Sisnando de Liébana—, laico y clérigo respectivamente». Ambos repobladores recibieron del rey Alfonso III tierras en el Alto Esla y «son algo así como la carta fundacional de la montaña oriental leonesa», confirma el historiador.
Por lo tanto, este hallazgo permite a historiadores como Sánz confirmar que «estamos ante el origen de los primeros habitantes de Cistierna», pertenecientes a una comunidad campesina del siglo IX que se asienta posiblemente en las zonas altas de la montaña, en torno al castillo de Aguilar, que funcionaba entonces como un complejo defensivo entre Sabero y Cistierna, con un gran castillo, una gran villa amurallada, que se dan vista de forma estratégica el uno al otro y que cierran la entrada del alto valle del Esla hacia el norte. Cabe destacar, según palabras del historiador, que «el hecho de que aparezca una tumba al lado del murrial, significa que los habitantes cristianos se sienten más seguros» frente a los musulmanes.
Es la característica tumba medieval en cista, en la cual se hace una fosa, se hincan piedras en todo el perímetro de la tumba y, más tarde, se cubre con lajas»
 

martes, 9 de julio de 2013

LA RECONSTRUCCIÓN VADINIENSE


                                                     Eutimio Martino -Siro Sanz

CONFERENCIA EN EL INSTITUTO BIBLICO Y ORIENTAL DE CISTIERNA. LA PROTOHISTORIA DE LA MONTAÑA CURSO 2012-2013: HACIA LA RECONSTRUCCIÓN VADINIENSE SU MUNDO Y SUS LÁPIDAS (Artículo publicado en la Revista Comarcal de Riaño)

RESUMEN:
Los Vadinienses…, el pueblo más desconocido en sí mismo y en su historia, solo conocido y aun apenas por las lápidas funerarias de sus hombres, un conjunto de aproximadamente setenta. Un pueblo ni siquiera conocido por los especialistas, o tenidos por tales.
La primera pregunta y más introductoria: ¿Dónde se hallan las lápidas respectivas? Una cuestión que tiene la respuesta global geográfica en el Sella medio, en torno a Cangas de Onís, y en el alto Esla de la Cordillera Cantábrica. Una doble ubicación. Que deja el intermedio vacío para las incógnitas.
Pero la cuestión de la ubicación se concreta sobre el terreno: ¿En qué lugar determinado se hallaron las lápidas? No ya el lugar individual en que se recogieron sino el tipo de lugar acorde a la romanización. Porque, al pertenecer los vadinienses al territorio cántabro sometido poco antes por el romano, sus lápidas, ya escritas en latín, deben delatar obviamente las coordenadas básicas de la romanización.
Pues bien, las indicadas lápidas han sido halladas invariablemente dentro de los núcleos de nuestras aldeas como formando causa común, las más de las veces en torno a ermitas, en la fábrica de las iglesias, rarísima vez en un alto lejano y acaso nunca en el recinto castreño, el hábitat supuesto de los vadinienses para los tiempos anteriores a la conquista  romana.
Pero solamente para aquellos tiempos, porque Augusto, según consigna Floro, historiador de aquella guerra, después de someterlos, desconfiando del abrigo de los montes, en que se refugiaban, les ordenó que habitasen establemente los campamentos romanos, que se hallaban en lo llano.
Lo mismo relata Estrabón, el geógrafo contemporáneo de la conquista. La misma medida que aplicará César con los lusitanos del Monte Herminio, según el autor de Bellum Hispaniense. De suerte que las lápidas aparecen allí donde el lector de la historia cuenta con ellas y no en otra parte. Debemos abandonar ya la coletilla de ciertos especialistas que hablan de estos monumentos funerarios como material de acarreo. Con lo que, a través de las lápidas, ahora se lee de abajo arriba de acuerdo con lo que antes leíamos de arriba abajo. Es decir, la historia misma es la que sale favorecida.

La suposición de que un lugareño de nuestro tiempo haya extraído la piedra, sin duda ya sepultada, en el ámbito del castro prerromano, para cargar con ella con rumbo al pueblo actual, conlleva más carga de absurdo que lo que pesa el penasco.

DOVIDER/ US AMPA/ RAMI F(ilius) PR/ INCEPS CA/ NTABRORU/ M H(ic) S(itus) E(est) DE/ OBRIGI P(osuerunt) F ( ...)/ M(onumentum).

Lápida de Dovidero hijo de Ampáramo príncipe de los cántabros, hallada en el atrio de la iglesia de San Pelayo, Robledo de la Guzpeña (León). Actualmente en el Museo Arqueológico de León.

miércoles, 3 de julio de 2013

Fuente el Quiego (Velilla de Valdoré)

Martino-Siro

La Fuente el Quiego se encuentra en el término de Velilla de Valdoré, a un kilómetro más o menos del pueblo en un pago ya descrito en  documento del año 1000, donde también se cita la calzada que aún se conserva junto a la fuente: “per illos erveliares iuxta illa foce...et per illa Karrale que discure ad uila”. Los (erveliares) se nombran actualmente como los Arbejales, situados sobre la (foce) hoy la hoz, y la (Karrale) calzada que pasa al borde de la fuente ( JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ- MARTA HERRERO. Colección Documental de Santa María de Otero. D 49). La fuente es un manantial perenne inmediato al citado camino empedrado, documentado de nuevo como carraria en el año 1008: “per illa carrera que discurrit a Cremanes ad Orede et per termino de donna Justa…” (M. HERRERO DE LA FUENTE D  393,  Sahagún). Era y es un camino lateral al valle del Esla, margen derecha, que pasa  de Crémenes  a  Valdoré.  En Corniero a la altura de la ermita de San Juan se dirige a la collada de Aviados y de aquí baja a La Velilla de Valdoré. Se le menciona por tercera vez en 1009 “Carraria que discure de Pando” (JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ- MARTA HERRERO. Otero de las Dueñas, D 81).
La calzada sale de una  abrupta y estrecha hoz por donde discurre el arroyo y se dirige  en línea recta hacia el manantial, pero al llegar a ella, no sigue el trazado directo que lleva, sino que la rodea y remonta por encima. Se aprecia la señal de respeto al no invadir una especie de deambulatorio tallado en la roca en torno del manantial.
A la oquedad de unos cuatro metros de profundidad donde brota la fuente se entra perfectamente caminando y da la impresión de ser agua buscada cavando en la roca. El material  así  extraído   se ha utilizado para levantar un muro de protección delante de la cueva, debajo del cual sale la corriente. El deambulatorio y el giro de la calzada junto al manantial nos inducen a pensar en una fuente que recibió culto religioso.  El titular de la parroquia de la Velilla es San Pedro, santo acuático muy requerido para cristianizar lugares donde el culto pagano al agua se mantuvo hasta la llegada del cristianismo.  No son extraños para nosotros en la Montaña Oriental estos lugares sagrados donde la epifanía de lo sobrenatural se mantiene a pesar del tiempo que todo lo acaba. Recogemos de los naturales de la Velilla el testimonio de la aparición en el entorno de la Fuente el Quiego, de lápidas vadinienses. El nombre del manantial es prerromano, figura  como antropónimo en una lápida de esta tribu dada a conocer por nosotros recientemente en la Velilla, (ver artículo publicado en Enero). 
No omitiremos advertir que en Soto de Sajambre existe Valdelosciegos, previamente, Quiegos con seguridad.
Ojalá mis paisanos de la Velilla de Valdoré, se perpetúen en el territorio de sus antepasados y sigan velando como la han hecho en los últimos 1000 años  por la Fuente del Quiego, un monumento rupestre ubicado en un lugar de gran valor  cultural, medioambiental y paisajístico.
 Calzada inmediata a la Fuente el Quiego en el tramo de La Hoz, documentada en el año 1000. Foto: Siro Sanz
Grandioso tramo de la calzada cuando se acerca a la fuente situada al fondo de la imagen. Una vía con mil años documentados, paralela a la del Valle del Esla, practicada hasta mediados del siglo XX en la carretería de Tierra de Campos.

 La Fuente el Quiego. Foto: Siro Sanz

 Deambulatorio en torno a la fuente. Foto: Siro Sanz

Interior de la Fuente el Quiego. Foto: Siro Sanz

sábado, 22 de junio de 2013

DOCUMENTACIÓN ALTO-MEDIEVAL DE LA MONTAÑA ORIENTAL LEONESA


AÑO 874. DONACIÓN A SISNANDO DE LIEBANA DE VILLLAS E IGLESIAS EN EL ALTO ESLA  (Las Salas, Crémenes, Verdiago, Aleje ¿Santaolaja de la Varga?). ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA COMARCAL DE RIAÑO año 2013.

Traducción e interpretación del texto: Siro Sanz García


En el año 869 Alfonso III, nombró por administrador de la Diócesis de Iria Flavia a Sisnando de Liébana, presbítero formado en el monasterio de San Martín de Turieno (Santo Toribio) en Liébana. De allí viene en 874 para tomar posesión y restaurar villas e iglesias en el alto Esla. Este documento y el de Purello en 854, se constituyen como la carta  fundacional de la Montaña Oriental Leonesa después de la invasión musulmana. Ambos documentos importantes y precisos al mostrar el estado del territorio montañés en los comienzos de la repoblación cántabro-astur. El pueblo cristiano traspone la cordillera hacia la meseta para repoblar y poner en producción las tierras recientemente ganadas al islam hispano, para ello tiene que defenderse fortificando antiguos castros: complejo defensivo de Aguilar entre Cistierna y Sabero; Verdiago; Valdoré;  Las Salas; Santaolaja de la Varga; Robledo de la Guzpeña.

Adefonsus Sisnando presbitero, secundum quod nobis sugessisti per nostram iusionem concedimos tibi vel fratribus que sub manu tua sunt ecclesiam sancte Marie in territorio libaniensi, quod dicunt, ad villam Causecadie (Cosgaya), trans foris montes, quas modo temporibus nostris deo auxiliante adprehendimus et dilatavimus, id est in confinio iuxta flumen est (ola) vocabulo Alexe cum parietibus destructis et ecclesiis quas de stirpe adprehendidistis ex quibus unam vocabulo sancta Eulalia, et aliam villam Verdiagio de rivo usque in montis cum ecclesia sancti Martini. Confirmamos tibi monasterium, quod est in villa cremanes vocabulo sancti Xpfori secus fluvium stola quod ante dudum  prehendidisti, nemine possidente per arrogio Arguvelio et bustus exitus usque ad Ordas et de illa Intercisa usque ad forcata de Mentare, per terminos ipsius ville et eclesie sancti Martini in locum Alione quam cum tuos fratres adprehendidisti, ita ut habeas ex ea tolerationem et gubernationem, tam vos quam etiam et quis post vos fuerint et vita religiosam duxerint……
Adefonsus rex confirmo 
(Tumbo A, f. 2v Catedral de Santiago de Compostela)

TRADUCCIÓN: Alfonso al presbítero Sisnando, de acuerdo con lo que nos aconsejaste, por nuestro mandato concedimos a ti y a los hermanos que están bajo tu autoridad, la iglesia de Santa María  en el territorio que llaman Liébana en  la villa de Cosgaya y en el territorio de foris montes, aquellas que ahora recientemente, en nuestro tiempo  con la ayuda de Dios tomamos y ampliamos, y están en la frontera junto al río Esla: la villa llamada Aleje con las paredes destruidas y las iglesias las cuales tomaste de sus cimientos de la destrucción total, de las cuales una se llama Santa Eulalia; y otra la villa Verdiago (castro), del río hasta el monte con la iglesia de San Martín (bajo el Castro). Te confirmamos el monasterio llamado de San Cristobal que está en la villa de Crémenes, junto al río Esla que recientemente tomaste sin nadie que lo poseyese, por el arroyo de Argovejo y la salida al busto hasta Ordás y de aquella Intercisa hasta  la Horcada de Mental, por los mismos límites de la villa (castro amurallado) e iglesia  de San Martín en el lugar de Alión la cual con tus hermanos tomaste…

EL DOCUMENTO NOS INFORMA DE LO SIGUIENTE:
  • Que existe un proyecto repoblador en toda regla: “secundum quod nobis suggessisthi”. Sisnando, conoce el estado real en el cual se encuentran  las villas y monasterios que pretende tomar. Informa al rey y pide su permiso; la comprensión que tiene del territorio sólo puede venir de un reconocimiento prévio in situ. Por eso, Sisnando tiene la capacidad de sugerir y aconsejar al rey para que le conceda la presura de aquellas tierras que escaliará (roturará) con sus hermanos de religión y otros repobladores procedentes de Liébana.  En Valdoré puede encontrar algunos cristianos venidos con Purello años atrás, una primera repoblación necesitada de los refuerzos que ahora vienen de Liebana.
  • Que los pueblos junto a la vía romana del Esla (Vía Saliámica) desde Crémenes hasta Aleje, e incluso hasta Peñacorada, permanecían “cum parietibus destructis” esto es, en ruinas y que las iglesias son tomadas de raíz “quas de stirpe adprehendidisti”: desde sus cimientos, pues hasta ese momento permanecían acabadas y destruidas. Puerilmente algún autor ha traducido la expresión  de stirpe, en el sentido que esas tierras villas e iglesias pertenecían por herencia de familia a Sisnando de Liebana. Sin embargo el verdadero sentido de: “prehendere de stirpe” es que esas iglesias son tomadas de raíz, desde sus cimientos, ya que al igual que los pueblos permanecían destruidas, (ver estirpe, Diccionario Forcelini). La destrucción de las poblaciones de fondo de valle tiene que ver con su inmediatez a la calzada del Esla, vía de entrada de los musulmanes hacia el interior de la cordillera y Asturias.
  • Que las villas a repoblar e iglesias  se ubican en el territorio de Foris montes, in confinio, esto es, al otro lado de los montes; en la frontera. Aunque también confinio se puede traducir  “en el entorno”.Aquí más que a límites se aplica al territorio que es otra de las acepciones de confinio, significando: la frontera y, hasta esa frontera llegaban los árabes. No se puede entender una repoblación, planificada, supervisada y permitida por el rey sin protección a estas gentes que la inician, se deben tomar los castela y castra para defender a la población y sus propiedades.

 Derrumbes de muralla en los castros de Verdiago y la Cildad de Vegamediana reutilizados previsiblemente por los cristianos que procedentes de Liébana y Asturias colonizaron estas tierras entre el 854-874. (Fotos: Siro Sanz)

Ruinas de una de las más antiguas Iglesias del Alto Esla: San Martín de Alión documentada como existente aunque en ruinas en 874. Al fondo de la imagen, a la derecha, la Peña el Castro. (Foto: Siro Sanz)

martes, 11 de junio de 2013

CRÓNICAS MORISCAS DE UN CRISTIANO VIEJO DE LAS MONTAÑAS DE LEÓN.

 LA CIRCUNCISIÓN O TAHARA ENTRE LOS MUSULMANES DEL MAGREB AL ARABI.
Siro Sanz García
La circuncisión en sentido estricto no forma parte de los Arkanum- Al Islam “pilares del islam”. El santo Al-Coran, primigenia fuente de esta religión abrahámica, no menciona dicha práctica ni una sola vez, sin embargo forma parte del mandato por el cual Dios ordena a los creyentes “seguir la religión de Abraham”sobre el sea la paz. El significado primitivo o etimología de la palabra tahara o corte, está íntimamente unido al concepto de limpieza y pureza. Entre los árabes al igual que para los judíos la tahara además de seguir la religión de Abraham, sobre el sea la paz, significa la renovación de la alianza con Dios: “este es mi pacto, que guardaréis entre mi y vosotros y entre la descendencia después de ti; circuncidad todo varón, circuncidad la carne de vuestro prepucio, y esa será la señal de mi pacto, entre mi y vosotros. A los ocho días todo varón será circuncidado…” (Génesis 17). Y así nuestro padre común, conocido en las tres religiones abrahámicas, Judía, Cristiana, Islam como: Abraham Abiru, Abraham o Ibrahim sobre él sea la paz, ordeno circuncidar a su primogénito Ismail (lo es para los musulmanes), y a todos los varones de su casa incluidos los comprados con plata (esclavos).
Entre los musulmanes el mandato de la circuncisión suele cumplirse a los siete días del nacimiento de la criatura, sin embargo, en ocasiones la circuncisión se posterga hasta que el niño tiene tres, cuatro, cinco años. Algún caso se ha dado de niños entrados en los 12, que por dejadez o pobreza de los progenitores aún no habían sido circuncidados. Existen muchas costumbres y tradiciones para celebrar la circuncisión, relataré las observadas en Marruecos. Al ser una descripción etnográfica-antropológica, lo hago sucintamente desde una posición de extrañamiento, determinada por mi condición de no musulmán, por lo tanto ruego comprensión  a los musulmanes, si alguno de los matices de la ceremonia no está suficientemente claro o parezca algo distorsionado con aquello que es en realidad.
La tahara supone un gran gasto para la familia, por eso, las familias ricas como hasana, o acto  público de caridad, pagan la ceremonia y todos los gastos a las familias sin medios económicos. Se dice en el Magreb que la Tahara debe ser nikah (algo escondido, secreto), al contrario que la boda que debe ser un acto público. Al menos, el secreto tiene que guardarse para la familia del padre, pues consideran que si alguien de la rama paterna lo sabe, la tahara puede salir mal y la hemorragia matar al niño. Cuando la circuncisión ha concluido, inmediatamente se avisa a la familia del padre para acudir a la fiesta. Por eso las circuncisiones se ocultan, se traslada el niño a casa de la abuela materna durante unos días, como de vacaciones, y así con estas cautelas se realizan todos los preparativos necesarios. El acto de la circuncisión viene precedido de la ceremonia de la henna para el infante y su madre que aleñan manos y pies un día antes. Después de aleñar los pies hasta los tobillos se  ata en el pie derecho del niño, un amuleto de tela verde, contiene un atadijo de sebba (piedra de alumbre eficaz contra el sangrado) y harmel (hierba utilizada contra el mal de ojo), no se quita dicho amuleto hasta que cae por si mismo. En la mañana del día señalado, se viste al niño con amplios zaragüelles y chaqueta bordada primorosamente a modo de caftan, babuchas nuevas y darbus en la cabeza. Se colma al rapaz de atenciones y regalos, todo es fiesta para el pobre inocente que ignora lohque le espera. De pronto el sonido de los tabales, guitas y chirimías invade la casa, se baten los tambores con gran ímpetu y las mujeres emiten al unísono el esguerti. Aparece el hayam o barbero, especialista en estos menesteres quirúrgicos, en algunas ocasiones la tahara la hacía un moel judío. Primero se rapa el pelo del mocoso por encima de las orejas hasta dejar una amplia tonsura. El niño piensa que el barbero solo ha venido para eso, a cortar su pelo. Inesperadamente, uno de los que acompaña al hayam sujeta al  tierno infante, le coloca frente al hayam con las piernas abiertas, pasa sus manos por debajo de las  piernas con la intención de impedir que las cierre,  atrapado como un gazapo el niño empieza a comprender que el hayan ha venido no sólo cortar el pelo. El barbero prepara los utensilios: navaja de barbear, tijeras, gasas y desinfectante. Mueve el prepucio  arriba y abajo para separarlo del glande, estira la piel y realiza un corte vertical con gran destreza, partiendo de este corte vertical circunvala todo el prepucio. Ahí veras como grita, protesta y se rebela la criatura. Mientras tanto, todo el cahale de mujeres grita el esguerti, la madre llora y las niñas sonríen pensando que eso nunca les ocurrirá a ellas. La gran algarabía de las mujeres  se mezcla con la música de los tabales e impide que los gritos del niño sean escuchados. La madre cubierta por una al-malafa blanca, pasa todo el acto del corte mirando fijamente a un espejo que sujeta en su mano, nadie debe hablar con ella, explican que esto se hace para que todo salga bien y no se produzca lo más temido, una gran hemorragia. Después de cortar el prepucio se envuelve el glande previamente desinfectado con una gasa. Toman al niño de las manos de su cancerbero y le depositan sobre la espalda desnuda de una mujer, preferiblemente negra, esta lo introduce en la habitación donde la madre espera. Los besos caricias y palabras amorosas de la madre tranquilizan al niño. Después comienza la fiesta, se degüellan los corderos, se banquetea hasta altas horas de la noche, la cena es amenizada por  sijats (bailarinas y cantoras), los invitados entregan los regalos. Al día siguiente cuando el hayam regresa para hacer la primera cura, el niño que ya conoce al individuo, monta la tremolina.
Recordamos la espléndida hasana que hizo nuestro antepasado el Hass Houman Abderabih Al Filali, que Dios guarde y tenga en el  Yenna (al Firdaws-paraiso). Fue aquella una ocasión aún recordada en el Derb Sidi Isaac de Medina Murrakus. Celebraba la tahara de su hijo primogénito Sidi Muhamad Ibn Abderabih  (con el tiempo llegaría a fakih, sabio en la ley islámica, capaz de memorizar y recitar todo el santo Alcoran), junto a otros cinco niños de familias pobres; todos los gastos corrieron a cuenta del generoso y caritativo Hass Houman. Se sacrificaron ese día: ocho corderos, una camella joven y dos terneras, además de innumerables volátiles.
Fue digno de ver la procesión con su comitiva de músicos atravesando el gran bazar en dirección a la kobora del santo patrón de la ciudad. Seis caballos blancos bellamente enjaezados trasladaron sobre sus grupas a los niños para la thiara o visita a la tumba del wali, santo ermitaño en la Montaña de Gyliss, patrón de Murrakus, Sidi Bel Abbas sobre el sea la paz, donde además se hizo una gran sadakat (limosna), para pedir la baraka. La fiesta se prolongó durante tres días con sus noches.
Que Dios guarde y acreciente las costumbres del Magreb Al-Arabi.


 Uxama banu Almoravid banu Omeya banu Baabaa, momentos previos a su circuncisión. (Foto: Siro Sanz)

 Anas banu Firdaws banu Boulouafi, banu baabaa sospecha que algo no marcha bien. (Foto: Siro Sanz)



viernes, 7 de junio de 2013

I.E.S. VADINIA DE CISTIERNA
VIAJE DE FIN DE CURSO A ITALIA-(PRIMERO DE BACHILLERATO 2012.2013)
Siro Sanz García 
Unos 22 alumnos de la Montaña Oriental más otros tantos de la Central (La Robla, Pola de Gordón), emprenderán viaje de fin de curso el día 20 de Junio hacia Italia. Ese día parten de Cistierna a las 12,30 de la madrugada pasando por la Robla y La Pola, para recoger en esas villas al resto de alumnos. En Madrid en vuelo ordinario saldrán hacia  Milán a las 10 de la mañana. Dirigen, protegen y gobiernan a la muchachada montañesa los profesores del I.E.S Vadinia: Don Modesto Blanco y Doña Raquel, además de un guía oficial puesto para tal menester por la agencia de viajes. Durante 6 días más o menos, visitarán las ciudades italianas de: Milán, Venecia, Florencia, Pisa, Siena y Roma; un hermoso ramillete de posibilidades para adentrarse en la historia, el arte y la cultura de una península que gobernó el orbe conocido hace más de 2000 años. En la charla informativa que tuvo lugar en el salón de actos del instituto de Cistierna, los dos profesores anteriormente citados y un representante de la agencia de viajes explicaron todo lo concerniente  al buen desarrollo de la actividad y compartieron consejos llenos de sentido común para que todo transcurra sin contratiempos. Ojalá nuestros hijos e hijas aprovechen semejante ocasión, sobre todo aquellos que cursan por humanidades, para conocer aunque solo sea superficialmente la gran riqueza cultural de las ciudades  italianas. De ellos esperamos el mejor comportamiento hacia sus profesores y hacia el país que ahora visitan por primera vez. A las mozas y mozos montañeses: buen viaje y que disfruten mucho. A los profesores acompañantes: que Dios  guarde y aumente su paciencia.

I.E.S. Vadinia de Cistierna (León). Foto: Siro Sanz

miércoles, 5 de junio de 2013

RELIGIOSIDAD POPULAR: LAS CAPILLAS ITINERANTES Siro Sanz García



Intentaré describir un uso religioso que observe desde la infancia en mi hogar, también en las casas de los parientes y amistades. Consiste en la visita periódica por los domicilios cisterniegos de capillas que cobijan las imágenes de la Virgen Milagrosa y la Sagrada Familia. Este objeto de la piedad popular toma la forma  de una pequeña hornacina de madera, cerrada por tres de sus lados, solo abierta por la parte delantera que ostenta un cristal para proteger y dar visibilidad a la imagen que alberga en su interior. En la parte inferior de la hornacina va un receptáculo o alcancía con una pequeña abertura para introducir los donativos y limosnas. Todo el conjunto se cierra mediante dos puertas ajustadas por una chaveta de metal, en la parte superior tiene un asa de lo mismo; ambos, puertas y asa son necesarios para facilitar y asegurar el traslado de la capilla de casa en casa. Cada capilla tiene adscritos un determinado grupo de personas que la reciben en su domicilio ese grupo de familias forman un Coro. Creo que al momento de escribir el artículo, existen en Cistierna unos 16 Coros formados por 426 familias, cada uno con su capilla. La persona que se ocupa de todo lo pertinente a un coro recibe el nombre de Celadora y la que tiene la responsabilidad de todos los coros es la Celadora General o Encargada. La sede de las capillas hasta hace poco era la Residencia Fernández Fuentes, o casa de las Hijas de la Caridad que se ubico en lo que antes había sido el domicilio particular de la Señora Feliciana, matriarca de una numerosa y conocida familia levítica de Cistierna. 
En 1995 se formó la Junta Directiva constando como Consiliario: Don Avelino García natural de Modino (párroco de la villa); Presidenta: Doña Nieves Rueda García; Secretaria: Doña María Isabel Ferrero; Tesorera: Doña Irene Alonso. Las funciones de la Celadora son: conocer a las familias que componen cada Coro, vigilar el orden y buena marcha de las capillas, preocuparse de que la capilla llegue a la sede el día 30 de cada mes por la tarde y recoger el dinero de la alcancía que se entregará a la tesorera cuanto antes, promover que la capilla sea motivo de concordia, amistad y ayuda a las familias que forman cada Coro. Del dinero recaudado una parte suele dedicarse a las necesidades de la parroquia, también a misas para los difuntos, otra parte se entrega a asociaciones como Manos Unidas, Cáritas e incluso a la Residencia de los Mayores. Por lo tanto la Asociación de la M.M, además de  promover la devoción a la Milagrosa y a la Sagrada Familia observa entre sus objetivos la tarea asistencial a los más necesitados. La Asociación de la M.M cuenta con un libro de cuentas que se inicia en plena guerra civil, concretamente el 1 de mayo de 1938. Eran 38 familias las que dieron su nombre para iniciar la visita de un coro y se nombraba como Celadora General o Encargada a Doña María Acebedo. Hasta mayo del año siguiente de 1939 se habían recogido 55 pesetas con 90 céntimos. El segundo Coro de la milagrosa se formo ese año con otras 30 familias, regalando la imagen Doña Patrocinio Fernández Rodríguez. Doña María Acebedo permanece como Encargada hasta el año 1941 a partir de esa fecha aparece como sucesora Doña Aurora Melcón. En 1944 aparecen pagos de la Asociación destinados al predicador que vino a Cistierna durante la Semana Santa y se compran unas andas para procesionar a la Virgen, también aparecen otros pagos destinados a: un comulgatorio, alfombra, floreros, misas y otros ingresos al párroco. El libro era supervisado en las visitas pastorales del Arciprestazgo como así consta en el año 1949. A partir de ese año aparece la firma del Arcipreste Don Demetrio Suárez hasta 1963 en que firma como Arcipreste Don Telmo. Desde 1982 hasta el año 2012 firma el libro de cuentas como encargada Doña Nieves Rueda (Nievinas)  de las más veteranas en la Asociación. Actualmente ha tomado el testigo de esta venerable tradición religiosa Doña Teresa Asensio, quien ejerce de encargada general y Doña Marisa Ferrero de tesorera; que sea por muchos años. La imagen de la Milagrosa que ahora permanece a los pies de la iglesia la dono Don Esteban Corral en los años cuarenta del siglo pasado, y procede de los talleres de escultura E. Carballido en Santiago, mide 1,75 m.

Capilla de la Milagrosa que corresponde al Coro de la Calle Constitución y Esteban Corral. 
(Foto Siro Sanz)

 Capilla de la Sagrada Familia que corresponde a la C. Constitución y C. Esteban Corral. (Foto Siro Sanz)

 Imagen de la Virgen Milagrosa, donada en los años cuarenta del siglo pasado por Don Esteban Corral. (Foto Siro Sanz)

La imagen fue adquirida los talleres de escultura E. Carballido en Santiago de Compostela, mide 1,75 m. (Foto Siro Sanz)